¿Cómo integrar elementos de hierro forjado en la decoración?

Muchos son los materiales que se pueden utilizar en la decoración: cristal, mármol, madera, yeso… Todos ellos tienen una característica especial que dota de personalidad a una estancia. El hierro, en sus variadas formas y forjados, también.

El hierro forjado combina con todos los estilos, requiere poco mantenimiento, es duradero y no es excesivamente caro. Es un elemento elegante tanto en muebles como en figuras decorativas, existen auténticas obras de arte para la decoración hechas en hierro forjado que consiguen que una estancia, ya sea un hogar, oficina o local, tengan un toque elegante y con personalidad.

Hierro forjado en exterior

En las mesas, camas, lámparas, sillas o figuras, el hierro forjado admite variadas formas y colores, todos ellos perfectos para cualquier estilo si se utilizan con criterio. En el exterior, el hierro forjado es un material que combina muy bien con el jardín, aunque requiere de más cuidados que el hierro utilizado en el interior, pues estar expuesto a la humedad en un período de tiempo largo puede dar lugar a que salgan manchas de óxido que, si bien se pueden quitar, no son estéticas y pueden dañar el hierro y el conjunto de la decoración.

Hierro forjado en interior

El hierro forjado en la decoración suele estar compuesto por delgadas líneas que consiguen dar mayor sensación de amplitud a las estancias y, por lo tanto, mayor luminosidad. Ocupan poco espacio, no dan la sensación de que una sala esté recargada y puede crear tanto una decoración de estilo barroco, como una de estilo clásico o moderno.

Las paredes decoradas con hierro forjado pueden evocar un sentimiento de nostalgia en algunos casos, pues recuerdan a las paredes antiguas. Además en ellas se pueden colgar macetas y enredaderas que darán más vida aún a las paredes.