Cómo preparar la casa para una reforma

A menudo el hecho de plantearse hacer reformas en el hogar se hace cuesta arriba, ya que nos imaginamos la incomodidad, el polvo, el ruido, los imprevistos que pueden retrasar la obra…

Pero hay formas de vivir (o sobrevivir) en la casa mientras se hacen las reformas. La primera y más esencial es mentalizarse y armarse de paciencia. Una reforma va a cambiar el ritmo de vida durante el tiempo que dure, no se podrán utilizar los mismos espacios ni los mismos utensilios de siempre, la rutina cambiará y se acabarán las horas diurnas de soledad. Sólo hay que vivirlo como un cambio pasajero y tener paciencia, es algo necesario y hay que pensar en el resultado final.

Cómo preparar la casa

Poner a salvo los muebles antes de empezar la obra es imprescindible, por lo menos si quieres tener menos cosas que limpiar cuando esta finalice. Es aconsejable envolver los muebles primero con algún plástico y sellarlo con cinta de carrocero, para evitar que entre polvo por las rendijas, y luego taparlo todo con mantas viejas que eviten daños por algún golpe. Si ves que hay muchas cosas que hay que mover y no tienes mucho espacio en la casa para colocarlo, siempre puedes llevar a un trastero los muebles y otros elementos que no vayas a necesitar durante la obra. Es una solución cómoda y rápida.

Si no se va a cambiar nada del suelo, no olvides taparlo también, ya que se puede manchar con pintura u otros productos que luego son difíciles de quitar. Puedes cubrirlo con papel o periódicos y unirlos con cinta de carrocero para intentar que no se muevan mucho y dejen espacios descubiertos, aunque a veces es algo que no se puede evitar.

Retirada de escombros

Una vez que esté todo listo para empezar la obra, deberás hablar con el equipo de la reforma para ver quién se hará cargo de retirar los escombros. Normalmente lo suele hacer la empresa, pero quizá necesiten que les habilites algún sitio en la casa en el que puedan ir colocando las cosas antes de llevárselas.

Y mientras, ¿dónde vivo yo?

Si vas a seguir viviendo en casa mientras la obra está en proceso, deberás preparar un espacio en el que puedas estar más o menos cómodo hasta que la obra finalice. Coloca alguna cajonera o pequeño mueble en el que puedas guardar todas las cosas que vas a necesitar en el día a día, así las tendrás todas juntas al alcance de la mano.

Intenta mantener ese espacio limpio y recogido, ya que será tu pequeño refugio durante varios días y será lo único que puedas tener en orden durante ese tiempo.