LUÍS DE SALAZAR

Hace unos meses terminé el proyecto de un piso de 120 m2, para un matrimonio con un hijo pequeño, en la calle Luís de Salazar de Madrid. Lo que busqué fue, ante todo, funcionalidad, comodidad y el máximo aprovechamiento de la luz natural de la vivienda.

Para crear una amplia zona de día, eliminamos los pasillos, integrando el espacio del hall con el salón-comedor y una zona de trabajo. Así  se consiguió  un núcleo para poder acceder a la cocina por un lado, y a la zona de dormitorios por otro. De los cuatro dormitorios originales, uno lo convertimos en vestidor del dormitorio principal, al que accedía a través de unas puertas correderas de cristal y de los otros dos, el más grande se convirtió en dormitorio infantil y el otro en un cuarto de invitados.

Respecto a los materiales, se colocó mármol emperador en la zona del salón, con las paredes pintadas de blanco y un papel pintado para diferenciar la zona del despacho. En los dormitorios y único pasillo de la casa, se puso en el suelo una tarima flotante de madera natural, y  predomina el blanco en las paredes, excepto en el dormitorio del niño, que se empapeló en tonos azules. El mobiliario justo y necesario, en tonos claros y acabados cromados, para dar sensación de amplitud y limpieza.

 La iluminación general está empotrada en el techo y apoyada por luz indirecta. La cocina amplia y luminosa, con muebles lacados blancos y  detalles en acero, sobre un suelo porcelánico con un acabado de efecto metalizado. Se respetó la terraza cubierta original, convirtiéndola en zona de plancha y lavado.