¿Qué permisos se necesitan para realizar una reforma?

Algunas de las reformas que se realizan en el hogar tienen la finalidad de cambiar alguna parte de él en lo que respecta a gustos personales en decoración. Sin embargo, existe otro tipo de reformas que se hacen necesarias para reforzar la estructura o situación de la parte a arreglar, ya sea porque esté en desgaste o dañada, de forma que no empeore con el tiempo ni pueda causar daños que pueden acabar encareciendo la reforma.

En todos los casos es necesario tener presente que se deberán pedir una serie de permisos que variarán dependiendo del tipo de reforma.

Si se va a realizar un cambio en la distribución

Para un cambio de distribución de la casa es necesario pedir un permiso municipal, que se deberá rellenar y entregar adjuntando la descripción de la reforma que se pretende realizar, el plano de la modificación y el presupuesto. Se deberán pagar unas tasa, cuya cuantía variará dependiendo de la comunidad autónoma y el lugar en el que esté ubicada la vivienda.

Una de las tasas corresponderá a la prestación de servicios urbanísticos y otra al Impuesto de Construcción, Instalaciones y Obras, denominado ICIO. Si es necesario instalar un contenedor para escombros o colocar vallas o andamios, se deberán pagar también las tasas correspondientes.

Si se va a modificar la vivienda

Es necesario para este tipo de reforma obtener un permiso municipal y la supervisión y firma en el  proyecto de un arquitecto o un ingeniero. Se deberán pagar las mismas tasas.

Reformas que afecten a toda la comunidad

A pesar de que la reforma se realice en la propiedad, si esta afecta al resto de la comunidad será necesario el permiso municipal. Las tasas serán las mismas que en los casos anteriores.

Una reforma que afecta a la fachada del edificio, las terrazas o los balcones afecta a la estructura del mismo, por lo que será necesario solicitar el permiso municipal y adjuntar a él un plano de situación y fotografías. En este caso también se deberán abonar las tasas correspondientes.

Las reformas más habituales suelen ser las referentes a la instalación eléctrica, la fontanería o los suelos, entre otros. Para este tipo de reforma no es necesario solicitar el permiso municipal, por lo que no se habrá de pagar ninguna tasa. Únicamente en el caso de necesitar un contenedor para escombros se pagará una cuantía diaria.