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Lo que más me gustó cuando nos dieron la obra para hacer la reforma integral de esta vivienda unifamiliar, fue ver las enormes posibilidades que tenía la superficie del sótano. Se hallaba en bruto y totalmente desaprovechado.

A pesar de no tener ventanas, por el acceso desde el jardín y a través de dos huecos, pudimos hacer tres patios ingleses para poder dotarlo con entradas de luz natural.

Se concibió como una gran zona de ocio, que tenía ya preparados los accesos desde varios puntos de la casa. Conectaba por un lado con la zona ya acondicionada de dormitorios de servicio, garaje y zona de lavado. Por otro lado se accedía desde el salón por una escalera de caracol y también desde el jardín, por un escalera exterior.

Para esta reforma integral, concebimos cuatro núcleos conectados entre sí.

1- El bar, de 40m2, con su barra, con bodega, diseño nuestro, a base de vidrios y espejos y con una gran mesa de billar, suelo de madera y pintado en blancos y negros, se unió a la zona de piscina climatizada, de casi 75m2, a través de una puerta doble corredera.

2- En la piscina colocamos un porcelánico en el suelo, imitando madera natural, para dar calidez a ese espacio tan amplio, y las paredes se revistieron con un material de gran formato en color gris grafito, que contrastaba con el gresite verde mar con el que forramos el vaso de la piscina.

3- La piscina, de 12m de longitud, ideal para nadar o para relajarse debajo de los chorros de hidromasaje que instalamos, se unió con la zona de gimnasio, de 54m2 a través de una gran cristalera, de 3 x 2 metros, que aparte de dotar al gimnasio de un poco de luz natural, multiplicaba la sensación de gran espacio único. En el gimnasio utilizamos en suelo flotante laminado, y colocamos cuadros de grandes dimensiones de personas con físicos poderosos para animar al esfuerzo a nuestros clientes.

4- El gimnasio, equipado con las máquinas más modernas, conectaba con el home cinema, de 16m2, acondicionado con luz suave, con cómodos sofás, máquina de palomitas y una gran pantalla. Suelo tapizado con una moqueta negra, paredes y techos retroiluminados y en negro también, crearon un clima confortable, relajado y agradable, para disfrutar en familia de los últimos estrenos.

En total 185m2 dedicados al relax, ocio y diversión de mis clientes. Con algo así en casa ¿Quién quiere ir a ningún lado?

Aquí tenéis las imágenes de la reforma que hicimos. Espero que os gusten.

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